Guía para poner en práctica las recomendaciones de los CDC para escuelas

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Índice 

Resumen de las modificaciones más recientes

  • Actualizado a fin de recomendar la obligatoriedad del uso del tapabocas en ambientes cerrados para todos los alumnos, personal, maestros y visitantes de las escuelas K-12 (desde preescolar hasta preparatoria), independientemente del estado de vacunación y a todos los niveles de transmisión comunitaria del virus.
  • Tabla actualizada: “Criterios para establecer la cuarentena reducida” a fin de eliminar los parámetros de vacunación comunitaria y pasar a utilizar la cuarentena reducida para las exposiciones virales que ocurren comúnmente en las aulas.
  • Tabla actualizada: “Criterios para establecer la cuarentena reducida” a fin de aumentar el umbral de tasas elevadas de vacunación contra el COVID-19 del 70% al 80%.
  • Se han añadido agregados al texto que hacen hincapié sobre la importancia de mejorar la ventilación y la filtración del aire a los efectos de reducir el riesgo de transmisión del COVID-19.
  • Hemos aclarado las recomendaciones para la determinación de la cuarentena sobre la base del distanciamiento y el uso del tapabocas en entornos escolares comunes (aulas y otros sitios), tanto en la propia guía como en la herramienta actualizada "Quién necesita hacer cuarentena".
     

Colorado sigue las recomendaciones de los CDC para las escuelas.  Esta guía está diseñada para aclarar las recomendaciones de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) y ayudar a las escuelas a ponerlas en práctica.

Resumen ejecutivo

Colorado ha dado pasos importantes en lo que hace a la disminución de la transmisión y las muertes por COVID-19; además, ha alcanzado una tasa de vacunación de más del 70 % entre los adultos de 18 años o mayores en todo el Estado.  Por otra parte, el Gobernador Polis puso fin a la emergencia por catástrofe, señalando así la transición de Colorado de un estado de crisis a uno de recuperación. Dicho esto, los habitantes de Colorado que no están vacunados aún son vulnerables a las nuevas variantes, en especial la variante Delta, la cual es mucho más contagiosa que las anteriores y puede que tenga consecuencias más graves para la salud de los más jóvenes.  
Dado que muchos alumnos todavía no han sido vacunados y que los menores de 5 años aún no cumplen los requisitos necesarios para vacunarse, debemos permanecer alertas, tomar importantes medidas a fin de atenuar la transmisión del COVID-19 y hacer frente a los brotes virales de manera segura e inteligente.  El Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado (CDPHE, por sus siglas en inglés) adoptará y detallará lo establecido por los CDC en su Guía para escuelas, publicada el 9 de julio de 2021.  Se incluye una recomendación, actualizada el 4 de agosto de 2021 sobre el uso obligatorio del tapabocas en ambientes cerrados dentro de las escuelas, independientemente del estado de vacunación y a cualquier nivel de transmisión comunitaria del virus. El CDPHE ofrece esta guía práctica para las escuelas, padres y estudiantes a fin de orientarlos sobre cómo poner en práctica las recomendaciones de los CDC en ámbitos escolares.  

Esta guía práctica tiene por objeto controlar la enfermedad y minimizar el riesgo de exposición en los centros educativos.  Sin embargo, sabemos que el bienestar de los estudiantes va mucho más allá del control de las enfermedades. Las escuelas, educadores, padres, madres y estudiantes deben sopesar todas las necesidades de nuestros alumnos para prosperar y crear un ámbito de aprendizaje productivo.  Habida cuenta de esto, el gobierno estatal ha dejado que se venzan todas las órdenes y mandatos estatales en materia de salud en las escuelas y, en su lugar, ha adoptado un modelo cuyo objetivo es empoderar a las autoridades de salud pública y a los líderes locales para proteger a sus comunidades, utilizando las estrategias paliativas que sean más adecuadas para cada localidad. La Guía proporciona herramientas prácticas para evaluar los riesgos ocasionados por el COVID-19 y minimizarlos.  La guía no provee un listado de requisitos para todo el Estado, sino que describe, sobre la base de la evidencia existente, procedimientos útiles para que los gobiernos locales y las escuelas los apliquen en forma conjunta a fin de gestionar la siguiente fase de la pandemia.  

El gobierno estatal sigue recomendando la puesta en práctica de procedimientos de probada efectividad a la hora de prevenir el COVID-19.  Este esquema se describe en detalle en la Hoja de ruta para volver a la escuela; documento que versa sobre la ventilación, la maximización de las actividades al aire libre, el uso de tapabocas, las pruebas de detección, el grado de distanciamiento, la formación de grupos pequeños fijos, la detección de síntomas, la limpieza y desinfección y el lavado de manos.  También incluye información para las autoridades de salud pública locales, escuelas, padres y madres sobre la transmisión comunitaria y los diferentes niveles de medidas precautorias.  

En esta guía, se les recomienda encarecidamente a los líderes locales y a los directores de los centros escolares que adopten un enfoque de prevención por niveles, tal y como se ha descrito más arriba.  Las comunidades que tienen altas tasas de transmisión y bajas tasas de vacunación deberán seguir tomando mayores precauciones con respecto al COVID-19. Los organismos de salud pública locales siguen teniendo autoridad para hacer cumplir las órdenes de salud pública de su localidad; estas pueden incluir requisitos de cuarentena.  
Cuando las escuelas tienen una baja tasa de vacunación —definida como inferior al 80% de su personal y de los alumnos con 12 o más años de edad— y en sus comunidades se está observando una alta tasa de transmisión —definida como 35 casos por cada 100.000 personas en un periodo de siete días—, la agencia local de salud pública deberá coordinar con las escuelas y los distritos escolares la implementación de medidas de precaución más estrictas, tales como:  

 

  • Obligatoriedad del tapabocas (cuando esta medida aún no está siendo implementada tal como se la recomienda a todos los niveles de transmisión).
  • Mayor distanciamiento físico.  
  • Pruebas consecutivas de detección del COVID-19 y programas de detección del virus.
  • Rastreo de contactos. 
  • Cuarentenas selectivas.
  • Limitación de actividades de alto riesgo. 

Además de las comunidades con factores de riesgo más elevados, ciertos grupos de estudiantes pueden tener un mayor riesgo de contraer el COVID-19 debido a la naturaleza de las actividades en las que participan.  Entre las actividades de mayor riesgo se encuentran los deportes en ambientes cerrados, los deportes de contacto y otras actividades que requieren exhalaciones forzadas (como bandas u orquestas de música).  En estos entornos de mayor riesgo, las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares deben considerar la adopción de medidas preventivas para limitar la propagación del COVID-19, como el uso obligatorio del tapabocas, pruebas de detección consecutivas y programas de detección, rastreo de contactos, cuarentena selectiva, difusión de la vacunación y esfuerzos educativos.  Durante el semestre de primavera de 2021, los brotes virales de COVID-19 se originaron a menudo en estos grupos de estudiantes y luego se extendieron a la comunidad escolar en general, fenómeno que afectó el aprendizaje.  

Al igual que los adultos, los estudiantes con condiciones médicas subyacentes, como obesidad, diabetes, asma, síndrome de Down y enfermedades cardíacas, tienen más probabilidades de ver su salud afectada gravemente, de ser hospitalizados y de fallecer a causa del COVID-19.  Se insta encarecidamente a los estudiantes y al personal con estas condiciones médicas subyacentes a que se vacunen. Si no pueden vacunarse, deben seguir poniendo en práctica el esquema de varios niveles de precaución para prevenir el COVID-19.  

Independientemente de las tasas de transmisión y vacunación, todos los centros educativos deben crear un entorno lo más seguro posible para sus alumnos a través de medidas de prevención de enfermedades de eficacia probada.  Entre ellas se encuentran la promoción del lavado de manos, permitir una buena ventilación, fomentar las actividades al aire libre, el distanciamiento social y pedirles a los estudiantes enfermos que se queden en casa conforme a la herramienta Return to Learn (Regreso al aprendizaje) del CDPHE.  Además, los CDC y el CDPHE recomiendan que todos los maestros, el personal, los alumnos y los visitantes de las escuelas K-12 (desde el preescolar hasta la preparatoria) usen tapabocas en los espacios cerrados, independientemente del estado de vacunación. El uso obligatorio del tapabocas constituye una estrategia de fundamental importancia cuando hay un mayor riesgo de transmisión en una comunidad, por caso, cuando las tasas de vacunación son bajas y en aquellas escuelas donde los alumnos aún no reúnen los requisitos para vacunarse. Es responsabilidad de las escuelas crear un ambiente donde los padres y estudiantes que decidan utilizar tapabocas —incluso cuando este no sea obligatorio— se sientan bien acogidos. 

La vacunación contra el COVID-19 no sólo constituye la mejor defensa de Colorado contra la pandemia, sino que también evita la interrupción del aprendizaje presencial. El personal y los estudiantes que han completado el esquema de dosis de sus vacunas jamás tendrán que faltar a la escuela a causa de la cuarentena. Las vacunas contra el COVID-19 han tenido un gran éxito en la reducción de la transmisión del virus, las infecciones y las muertes.  De cara al otoño, el CDPHE espera asociarse con las escuelas y los distritos escolares para organizar clínicas de vacunación y aumentar nuestras defensas contra este virus.  La vacunación es fundamental tanto para los estudiantes como para los cuidadores. El riesgo de que los niños contraigan el COVID-19 se reduce en gran medida cuando viven en un hogar en el que todas las personas que califican están totalmente vacunadas, incluso si los niños aún no reúnen los requisitos para la vacunación.  Cualquier escuela o distrito escolar interesado en organizar una clínica de vacunación puede llenar en línea el formulario de solicitud de evento de vacunación. A lo largo del año escolar, el CDPHE dará seguimiento a la transmisión y gravedad de la enfermedad, a las tendencias en la eficacia de las vacunas y a los comentarios y opiniones de la comunidad.  A medida que la situación generada por el COVID-19 vaya cambiando, iremos actualizando nuestra Guía y nuestras estrategias de control de enfermedad sin dejar de tener en cuenta el rol clave que desempeña el aprendizaje presencial en la educación.

Los organismos de salud pública, tanto locales como estatales, tienen autoridad jurídica, legal y reglamentaria para investigar y controlar la transmisión de la enfermedad, incluyendo el aislamiento de los casos positivos, la cuarentena de los contactos cercanos, el cierre de los lugares públicos y la prohibición de reuniones para controlar la propagación de la enfermedad. Los ordenamientos jurídicos citados incluyen, entre otros, 25-1.5-102(1), 25-1-506(3)(b)(V), 25-1-122(2), 25-1.5-101(1)(a), (h), (k) y (l), C.R.S. La autoridad reguladora incluye los códigos: 6 CCR 1009-1, 6 CCR 1010-6 y 6 CCR 1010-7. 
 

Aplicabilidad 

Esta orientación se aplica a todas las circunstancias en las que un maestro o cuidador se ocupa de varios niños fuera del domicilio habitual de los mismos. Entre otros casos posibles, estas circunstancias incluyen:

  • Escuelas de K-12, tanto públicas como privadas.
  • Centros de cuidado infantil autorizados.
  • Centros de cuidado infantil en un entorno familiar.
  • Programas de cuidado infantil que no requieren licencia, como los campamentos para el desarrollo de una sola destreza y los de 72 horas.
  • Centros de cuidado infantil para visitantes en las estaciones de esquí y en los juzgados.
  • «Grupos de estudio» y otros grupos de educación en casa.

Esta guía también se aplica a las actividades extraescolares (incluyendo los deportes), en las que los participantes están en los grados de preescolar a duodécimo (K-12).  En la página sobre deportes organizados se puede encontrar información adicional.  

 

Consideraciones especiales para ECE

Los centros de cuidado infantil y previos al preescolar se diferencian de los centros educativos K-12 (desde preescolar hasta la preparatoria) en aspectos importantes.  Las instalaciones, el plan de estudios y los modos de supervisión particulares de los centros de cuidado infantil requieren modificaciones a la guía elaborada para los centros K-12.  Tenga en cuenta las recomendaciones especiales para los centros de educación preescolar y de cuidado infantil a lo largo de esta guía.  En la guía y en las herramientas, el término «escuelas» abarca tanto los centros educativos K-12 como los proveedores de cuidado infantil, incluidos los que trabajan a domicilio.

Los entornos residenciales (incluyendo los campamentos nocturnos y los centros de cuidado grupal) tienen características de transmisión y capacidades de aislamiento y cuarentena diferentes a los centros educativos K-12 y otros centros de cuidado infantil.  Estos entornos deben seguir las orientaciones sobre brotes virales que sean pertinentes para sus circunstancias específicas. 

 

Definiciones

Caso asociado a un brote viral en la escuela: un caso de COVID-19 entre estudiantes, maestros o personal que cumple con la definición de brote viral.  Los familiares u otras personas ajenas a la escuela que se enfermen no deberán ser clasificados como parte asociada al brote viral.

Brote viral: El concepto de «brotes virales» se explica en las definiciones de casos y brotes de COVID-19 de Colorado.

Síntomas parecidos a los del COVID-19: pérdida del gusto o el olfato, fiebre (temperatura de 100,4 °F [38 °C] o más), escalofríos, tos reciente o que empeora, falta de aire o dificultad para respirar, dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares o corporales, congestión o secreción nasal, fatiga, náuseas o vómitos y diarrea.  Se supone que una persona puede contagiar a otras desde dos días antes de que empiece a manifestar síntomas y durante 10 días después de su inicio.  En los niños demasiado pequeños o incapaces de informar de manera confiable lo que sienten, los cuidadores y maestros deben monitorear los síntomas y otros signos de la enfermedad propios de la edad, como la disminución del apetito o del nivel de actividad.  Quienes presenten síntomas deben procurar hacerse una evaluación clínica, incluidas las pruebas de detección, tan pronto como sea posible.

Aislamiento: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni a otras actividades cuando una persona está enferma o ha sido diagnosticada con COVID-19.  El aislamiento dura al menos 10 días (específicamente 10 periodos de 24 horas) después de la aparición de los síntomas y 24 horas después de no tener fiebre sin ayuda de medicamentos antifebriles y si la persona muestra una mejora respecto a sus síntomas.  En cuanto a los infectados que no han presentado síntomas, el aislamiento dura 10 días a partir del día en que tuvieron el primer resultado positivo en su prueba de detección. En ciertas circunstancias poco comunes (por ejemplo, si una persona estaba muy enferma o tiene ciertos problemas médicos), el aislamiento puede durar hasta 20 días. Los expertos en salud pública no recomiendan la repetición de las pruebas de detección para decidir cuándo terminar el periodo de aislamiento, salvo en circunstancias excepcionales y en consulta con un proveedor de servicios médicos.  Encuentre información sobre el aislamiento aquí.  

Cuarentena: significa quedarse en casa y no ir al trabajo, a la escuela ni realizar otras actividades después de que una persona haya estado en contacto cercano con alguien que tenga COVID-19.  (Haga clic aquí para encontrar la guía sobre cómo hacer cuarentena y cuánto tiempo esta debe durar.) Una persona no debe asistir al trabajo, a la escuela ni a actividades extraescolares si está en cuarentena tras haber estado expuesta al virus en la escuela.  Si una persona presenta síntomas de COVID-19 durante su período de cuarentena, debe comenzar el aislamiento.

Contacto cercano: una persona que estuvo lo suficientemente cerca de otra con COVID-19 (o con síntomas de COVID-19) como para correr el riesgo de contagiarse.  

Prueba de detección de COVID-19: prueba que detecta una infección actual de COVID-19.  Estas pruebas incluyen la de PCR (reacción en cadena de la polimerasa), las pruebas moleculares rápidas y las pruebas de antígenos.  Las pruebas serológicas pueden detectar evidencia de una infección pasada o de vacunación, pero no pueden decir de forma confiable si una persona actualmente tiene COVID-19, por lo que no se consideran pruebas de diagnóstico.    Los tipos de prueba se explican más en detalle aquí.

 

Priorizar el aprendizaje presencial

Debemos apoyar y dar prioridad al aprendizaje presencial, ininterrumpido y de tiempo completo en todas las comunidades.  Aunque debemos permanecer vigilantes, sobre todo en lo que respecta a las variantes mortales del COVID-19, reconocemos que hay menos casos de COVID-19 que cuando inició la pandemia, y que los niños menores de 12 años tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades graves, hospitalizaciones y muerte debido al COVID-19.  También sabemos que las vacunas son nuestra mejor defensa contra el COVID-19. Por lo tanto, Colorado pasará de una estrategia de respuesta según casos individuales a una estrategia de atenuación de la transmisión viral, donde en lugar de poner en cuarentena a los estudiantes y al personal después de las exposiciones individuales, se considera el riesgo de toda la comunidad escolar, incluidos los riesgos asociados con la interrupción del aprendizaje presencial. Debido a que el aprendizaje presencial es esencial para que las comunidades y los estudiantes prosperen, el CDPHE está recomendando reducir los incidentes de cuarentena en las escuelas y específicamente en los centros de cuidado infantil. En este momento no se recomienda la cuarentena reducida en otros entornos.  

Medidas de prevención  

El gobierno estatal sigue recomendando la puesta en práctica de procedimientos de probada efectividad a la hora de prevenir el COVID-19. Estos se describen en detalle en el Plan para volver a la escuela (enlace en inglés), e incluyen la ventilación, maximización de las actividades al aire libre, normativas sobre licencias en caso de enfermedad, uso de tapabocas, pruebas de detección, distanciamiento, formación de grupos pequeños fijos, detección de síntomas, limpieza y desinfección y lavado de manos. Estas políticas seguirán siendo importantes para prevenir la transmisión de todas las enfermedades en las escuelas.

Uso del tapabocas 

Los CDC recomiendan que todos los maestros, los alumnos, el personal escolar y los visitantes de las escuelas K-12 (desde el preescolar hasta la preparatoria) usen tapabocas en ambientes cerrados, independientemente de su estado de vacunación.  El CDPHE aconseja a las agencias locales de salud pública y a los distritos escolares que pongan en práctica el uso obligatorio del tapabocas para cualquier individuo que ingrese a las escuelas K-12 en Colorado. Este requerimiento reviste especial importancia en establecimientos donde la tasa de vacunación es baja y hay muchos estudiantes que todavía no reúnen los requisitos para vacunarse.  Aquellos que pueden tolerar llevar puesto el tapabocas por motivos médicos deben comunicarse con las autoridades de la escuela para evaluar la necesidad de implementar adaptaciones razonables con arreglo a la Ley sobre estadounidenses con discapacidades (ADA).  Obtenga información adicional sobre adaptaciones razonables en la Guía de derechos civiles del Estado.  Tanto el Estado como la agencia de salud pública estatal están facultados para emitir órdenes de salud pública que exijan el uso del tapabocas y a la vez incluyan cualquier excepción permitida a este requisito.  En los entornos en los cuales el Estado exige el tapabocas, las excepciones incluyen la posibilidad de sacárselo a fin de tomar parte en una ceremonia de importancia o servicio religioso en los cuales hace falta quitarse el tapabocas temporalmente para poder participar. No existe una exención general más amplia del uso del tapabocas por creencias religiosas o personales en las órdenes estatales de salud pública.  Además, incluso cuando así no lo requieran las agencias locales de salud pública o los distritos escolares, el personal y los estudiantes tendrá derecho a llevar puesto el tapabocas. Tanto las escuelas como los distritos escolares deben procurar que los estudiantes y el personal que decidan protegerse de esta forma se sientan bienvenidos en cualquier aula. 

Mejoras en la ventilación

El COVID-19 y otras enfermedades respiratorias se propagan a través de las gotículas respiratorias producidas cuando respiramos, hablamos, estornudamos o tosemos. Mejorar la ventilación mediante el aumento de los intercambios de aire y la filtración ayuda a diluir los contaminantes que puedan estar presentes (incluidas las gotículas respiratorias).  Las escuelas pueden mejorar su ventilación de varias maneras. 

Los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado existentes deben mantenerse en buen estado de funcionamiento y ponerse en operación durante al menos 30 minutos antes y después de que el edificio esté ocupado 

En las escuelas que no cuentan con estos sistemas o no tienen sistemas adecuados, se podrá abrir las ventanas para mejorar la ventilación durante el día. 

Además, se pueden añadir filtros HEPA a los sistemas existentes o se pueden agregar filtros HEPA portátiles a áreas determinadas para filtrar contaminantes del aire. 

Recomendamos encarecidamente que se realicen actividades al aire libre, sobre todo las comidas y actividades de mayor riesgo. 

Haga clic en este enlace para hallar recursos adicionales sobre cómo mejorar la ventilación.
Procedimientos más adecuados: Ventilación  (Departamento de Educación de Colorado)
 

Aislamiento de casos positivos 

Asegurarse de que los enfermos permanezcan en casa (y que las personas diagnosticadas con COVID-19 cumplan con los requisitos de aislamiento) es fundamental para limitar la propagación del virus.  De acuerdo con la ley estatal, se requiere el aislamiento de los casos positivos, el cual debe hacerse cumplir por las autoridades de salud pública locales y los distritos escolares.  

Seguimiento y comunicación

Aunque las personas totalmente vacunadas no están obligadas a permanecer en cuarentena si se exponen a alguien con COVID-19, todas las personas expuestas deben monitorearse para detectar síntomas durante 14 días y hacerse la prueba de detección si estos aparecen.

Seguimos recomendando que se alerte a los estudiantes, al personal y a los padres sobre exposiciones virales conocidas que ocurrieron en las aulas para que todos estén debidamente informados, vigilen de cerca los síntomas y puedan optar por aumentar las medidas paliativas personales, según sea necesario, cuando vivan o trabajen con personas vulnerables (por ejemplo, un estudiante de preparatoria que sea voluntario en un centro de cuidados de adultos mayores o que viva con un familiar inmunodeprimido).    

Cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula

El gobierno estatal recomienda que los condados, escuelas y personas que cumplan con cualquiera de los siguientes parámetros cambien a una estrategia de control de transmisión, sin que se requiera la cuarentena por exposiciones rutinarias en el aula.  Es posible que los brotes o las variantes virales circulantes de importancia requieran estrategias de control de la enfermedad más estrictas a discreción de la agencia local de salud pública (LPHA, por sus siglas en inglés).

Tabla: Criterios para reducir la cuarentena 

Protección de la población del condado

Protección de la comunidad escolar

Protección individual

Baja transmisión comunitaria

Altas tasas de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad escolar

  • ≥80 % del personal y estudiantes de 12 años o más con al menos una vacuna contra el COVID-19.

o bien,

altas tasas de pruebas semanales de detección en la escuela

  • ≥70 % del personal y estudiantes no vacunados se hacen la prueba semanalmente.

Totalmente vacunado (dos semanas después de la última dosis de vacuna recomendada)

o bien, 

dio positivo anteriormente en los últimos 90 días

o bien, 

se hace la prueba de detección semanalmente

o bien, 

Ambas partes usaban tapabocas en el momento de la exposición viral*.

Las autoridades de salud pública local no necesitan exigir la cuarentena de un contacto cercano expuesto de manera rutinaria en el aula, si ya sea el condado, la escuela o el individuo considerado «contacto cercano», cumplieron con cualquiera de las condiciones antedichas (*y la persona enferma estaba usando tapabocas).

 
Cuarentena en condados con bajas tasas de vacunación y altas tasas de casos  

Incluso en las escuelas con bajas tasas de vacunación o en condados con altas tasas de casos, el gobierno estatal recomienda varias estrategias mediante las cuales las escuelas pueden evitar la cuarentena por exposiciones virales de menor riesgo (típicas de las aulas) a discreción de la autoridad de salud pública local.  Las escuelas deben trabajar con su agencia local de salud pública cuando se identifiquen casos de COVID-19 para determinar los requisitos de cuarentena.  

  • Personas vacunadas:  
    • Cualquier persona a la que se la considere totalmente vacunada —cuando hayan transcurrido al menos dos semanas después de su última dosis de la vacuna contra el COVID-19— no está obligada a permanecer en cuarentena si se expone a un caso positivo (incluso en un entorno de baja vacunación y alto número de casos). En las escuelas, las personas totalmente vacunadas que estén expuestas al COVID-19 durante una situación de alto riesgo deben estar atentas a la manifestación de síntomas y hacerse la prueba de ser necesario.    
  • Tasa de vacunación a nivel escolar:
    • Si por lo menos el 80% de los individuos que tiene más de 12 años de edad dentro de una comunidad escolar han recibido al menos una dosis de la vacuna, no hace falta que nadie haga cuarentena (incluidos los no vacunados), tras una exposición viral común ocurrida en el aula.  
  • Pruebas de detección semanales:  
    • Los centros escolares también pueden implementar pruebas de detección semanales en sus escuelas.  Además, a los estudiantes de todas las edades que participen activamente en en las pruebas de detección (como mínimo semanalmente) no se les debería exigir la cuarentena después de una típica exposición en el aula a un caso positivo de COVID-19.  Los distritos escolares pueden optar por un programa de pruebas de detección gratuitas y voluntarias a nivel estatal.  Si una escuela o distrito escolar está interesado en inscribirse en este programa, debe comunicarse con cdphe_schooltesting@state.co.us
    • Si al menos un 70 % de los estudiantes y personal de las escuelas no vacunados participan activamente en las pruebas semanales, los estudiantes y el personal no deberían estar obligados a cumplir la cuarentena después de una exposición típica en el aula a un caso de COVID-19.  
  • Uso del tapabocas:
    • El CDPHE recomienda que no se les exija a los alumnos no vacunados hacer la cuarentena tras una típica exposición viral ocurrida en el aula si tanto el infectado como el alumno expuesto al virus tenían puestos, durante su encuentro, tapabocas bien ajustados y colocados correctamente sobre la boca y la nariz.
    • En las aulas, el CDPHE recomienda la cuarentena para contactos cercanos no vacunados, que estuvieron en un radio de 6 pies por al menos 15 minutos con una persona infectada, si alguno de los dos (el infectado o el contacto cercano) no llevaban puesto tapabocas cuando se produjo la exposición viral. Cabe señalar que esta recomendación difiere de la provista en la última guía de los CDC.  Según los CDC, la necesidad de cuarentena de un contacto cercano tras una interacción típica dentro del aula queda sin vigencia —cuando los alumnos se encontraban a una distancia de entre tres y seis pies de un individuo— solo si ambas partes llevaban puestas tapabocas. El CDPHE no especifica un mínimo de 3 pies cuando excluye a los alumnos expuestos al virus de la necesidad de hacer cuarentena, siempre y cuando (1) no haya ocurrido un contacto físico directo y (2) tanto el infectado como el contacto cercano tuviesen puesto el tapabocas en el momento de su encuentro. La herramienta «Quién debe hacer cuarentena» del CDPHE está actualizada y provee información adicional.  
Exposiciones de alto riesgo

Varias situaciones de contacto cercano pueden ser consideradas exposiciones de alto riesgo al COVID-19.  El gobierno estatal recomienda que las autoridades de salud pública locales analicen estas exposiciones de mayor riesgo desde un enfoque evaluativo de riesgo elevado; este debería incluir poner en cuarentena a los individuos expuestos no vacunados.  Estas exposiciones al virus suponen un riesgo significativamente mayor al de las actividades típicas dentro del aula.  He aquí algunos ejemplos: 

  • Participar en competencias deportivas de alto contacto o en ambientes cerrados.
  • Examinar a estudiantes o personal enfermo.
  • Llevar a cabo procedimientos generadores de gotículas.
  • Cuidar a un niño pequeño (alimentarlo/a, cargarlo/a o cambiarle los pañales).
  • Interacciones entre niños pequeños en las que no es apropiado para su edad permanecer sentados o distanciados físicamente.  
  • Participar en actividades de exhalación forzada en ambientes cerrados, como cantar, hacer ejercicio o tocar un instrumento de viento o de metal.  

Esta lista no es exhaustiva; las autoridades de salud pública pueden ayudar a determinar si es necesaria o no la cuarentena tras una exposición viral determinada.  Las escuelas deben analizar estos casos más complejos junto con su agencia local de salud pública.

El personal y los estudiantes que estén expuestos a un caso de COVID-19 fuera del aula —incluidos los entornos sociales, deportivos, laborales y el hogar— probablemente deberán hacer cuarentena, de acuerdo con la normativa de las autoridades de salud pública.  Se recomienda encarecidamente a aquellos estudiantes que participen en actividades de alto riesgo (como competencias deportivas en ambientes cerrados sin usar tapabocas) y a las personas que tengan un mayor riesgo de infección grave que se vacunen para su propia protección.  

Personas con mayor riesgo de padecer una enfermedad grave

Es responsabilidad de cada individuo hablar sobre sus factores de riesgo personales con sus proveedores de atención médica.  Si se determina que una persona que corre un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave, esta debe vacunarse una vez que cumpla con los requisitos necesarios, en consulta con su proveedor de atención médica. A aquellas personas con riesgo elevado que no cumplen con los requisitos para la vacunación —o bien cuando un médico les desaconseja la misma— se les recomienda vigorosamente que se hagan pruebas de detección consecutivas y usen tapabocas en ambientes cerrados. Les corresponde a las escuelas considerar la obligatoriedad del uso del tapabocas, mejoras en la ventilación y otras medidas de protección cuando atiendan o empleen a un gran número de personas de alto riesgo o vulnerables.      

Casos positivos y brotes de COVID-19 

Tal como se ha descrito anteriormente, todos los casos positivos deberán aislarse y permanecer en casa para proteger a los demás, conforme a la normativa de las autoridades de salud pública. Cuando haya un brote de COVID-19 que afecte a varias aulas, la dirección de la escuela debe trabajar con su autoridad local de salud pública para determinar si son necesarias estrategias paliativas adicionales.  Entre estas: obligatoriedad del uso del tapabocas, distanciamiento, pruebas de detección, rastreo de contactos y cuarentena de contactos cercanos. 

Advertencia:  las variantes de preocupación que circulan en las comunidades podrían afectar las estrategias ideadas en base a la población.  


Variantes del COVID-19

Los CDC y el CDPHE realizan un seguimiento activo del impacto que las variantes del virus COVID-19 pueden tener en las comunidades y las personas.  El gobierno estatal está monitoreando de cerca las variantes que pueden causar una enfermedad más grave, ser más contagiosas o tener un mayor potencial para infectar a quienes están vacunados o se infectaron recientemente por COVID-19.  

Todas las variantes del COVID-19 se propagan a través de las partículas virales exhaladas por las personas enfermas, y las mismas medidas de protección que ayudaron a mantener a los alumnos seguros en las escuelas el año pasado siguen siendo eficaces. Estas estrategias claves también ayudan a proteger a los estudiantes y al personal de otras enfermedades, como la gripe y el VRS (virus respiratorio sincicial), e incluyen:  

  • Vacunarse lo antes posible.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Obligatoriedad del uso del tapabocas en ambientes cerrados.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados.
  • Poner en práctica una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos.  

Hay más información disponible sobre las variantes del COVID-19 aquí (página de los CDC).


Fomentar la vacunación en las escuelas

Las vacunas son nuestra mejor defensa contra el COVID-19.  Se insta a las escuelas a que eduquen a sus comunidades sobre la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19 y por qué son tan importantes para que podamos volver al Colorado que amamos.  

Recursos para que las escuelas eduquen a sus comunidades sobre la vacuna contra el COVID-19

El CDPHE ha elaborado muchos recursos para apoyar el esfuerzo de vacunación contra el COVID-19 y hemos añadido información en nuestro módulo de educación sobre vacunas en línea.  

El CDPHE está listo para apoyar a las escuelas que deseen organizar un evento de vacunación para sus alumnos, maestros y personal.  Para más información, o si desea solicitar ayuda para estos eventos, consulte el formulario de solicitud de evento de vacunación.  

Hay recursos adicionales disponibles, como testimonios, temas de conversación, infografías para redes sociales, etc., para ayudar a las escuelas a comunicar eficazmente a sus comunidades la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19:

Los CDC y la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) tienen recursos adicionales sobre las vacunas contra el COVID-19:

https://www.cdc.gov/vaccines/covid-19/planning/school-located-clinics/h…

https://www.cdc.gov/vaccines/covid-19/health-systems-communication-tool…;

https://services.aap.org/en/news-room/campaigns-and-toolkits/covid-19-v…;

Verificación del estatus de vacunación  

Las escuelas pueden verificar el estatus de vacunación de sus estudiantes utilizando el Sistema de Información de Inmunización de Colorado (CIIS, por sus siglas en inglés) sin necesidad de un consentimiento por escrito Conforme a la Ley de Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés), se debe obtener un consentimiento por escrito si una escuela quiere registrar los datos de vacunación de un estudiante en el CIIS.  La ley no permite que las escuelas utilicen el CIIS para verificar el estado de vacunación de los empleados ni del personal.

Comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19

El procedimiento para presentar un comprobante aceptable de vacunación contra el COVID-19 será el mismo que se usa para las demás vacunas requeridas por la escuela.  Un estudiante puede presentar la tarjeta de vacunación que incluya el nombre del proveedor, el nombre del paciente, la fecha de vacunación, el tipo de vacuna y el número de lote.  Cuando se trata de estudiantes que recibieron la vacuna en Colorado, la escuela podrá verificar su comprobante de vacunación en el CIIS. Las escuelas no necesitan consentimiento por escrito para consultar los registros de vacunación en el CIIS.  Los estudiantes vacunados fuera de Colorado pueden presentar tanto sus tarjetas de vacunación como los registros del IIS del Estado donde se vacunaron.

Además, el CDPHE ha añadido las vacunas contra el COVID-19 a la sección de «vacunas recomendadas» del certificado de inmunización oficial de Colorado para permitirles a los nuevos estudiantes compartir más facilmente los registros de sus vacunas con la escuela.  

Reportes de resultados de pruebas de detección

Conforme al código 6 CCR 1009-1 y a la Orden de Salud Pública 20-33, los laboratorios clínicos y/o proveedores de atención médica están obligados a reportar todos los resultados de las pruebas de detección del COVID-19, tanto positivos como negativos, a las autoridades de salud pública.  Cuando el personal de la escuela hace e interpreta las pruebas de detección rápidas dentro del establecimiento educativo, está operando a título de laboratorio clínico y tiene la obligación de reportar todos los resultados. El código 6 CCR 1009-1 ordena asimismo a las escuelas y a los centros de cuidado infantil que reporten a las autoridades de salud pública los casos positivos individuales de los que tengan conocimiento, incluso cuando las pruebas de detección se hicieron en otro lugar.  Las escuelas pueden revelar esta información a las autoridades de salud pública sin necesidad de un consentimiento previo por escrito en virtud de la excepción relativa a las emergencias sanitarias o de seguridad de la Ley de los Derechos Educativos y Privacidad Familiar (FERPA, por sus siglas en inglés), ya que una persona con COVID-19 representa una amenaza potencial para la salud y seguridad de otras personas en la escuela.  Esta excepción incluso es válida cuando no está ocurriendo un brote de COVID-19.  

Después del reporte, las autoridades de salud pública entrevistan a las personas que tienen COVID-19 y llevan a cabo el rastreo de contactos para determinar quiénes podrían ser contactos cercanos del caso, y hacen recomendaciones sobre el aislamiento y la cuarentena.    

Además, el código 6 CCR 1009-1 establece que las escuelas y los proveedores de cuidado infantil están obligados a reportar todos los brotes de COVID-19 a su agencia local de salud pública o al CDPHE en un plazo de 4 horas.

Las escuelas y los proveedores de cuidado infantil deben notificar tanto las sospechas de brotes como los brotes confirmados,
y pueden hacerlo de la siguiente manera:

Otras infecciones respiratorias

El COVID-19 se propaga mediante los mismos mecanismos que la gripe, el VRS (virus respiratorio sincicial) y otras enfermedades respiratorias importantes.  Por lo tanto, las mismas estrategias que las escuelas han utilizado para proteger a los estudiantes y al personal del COVID-19 frenan asimismo la propagación de estas otras enfermedades.  Entre ellas:

  • Vacunarse lo antes posible.
  • Alentar a los estudiantes y al personal a quedarse en casa cuando estén enfermos o sean potencialmente contagiosos.
  • Mejorar la ventilación en espacios cerrados con mejores sistemas de filtración e intercambio de aire.
  • Usar tapabocas en ambientes cerrados.
  • Poner en práctica una buena higiene de manos y respiratoria.
  • Limpiar adecuadamente los espacios y objetos compartidos.  

Además, estas enfermedades comparten muchos síntomas por lo que no siempre es posible distinguirlas entre sí (basándose únicamente en los síntomas); incluso los médicos experimentados enfrentan esta dificultad. Por lo tanto, es importante que cualquier persona que presenta síntomas de una infección respiratoria se haga la pruebas de detección a fin de encontrar una respuesta adecuada a la enfermedad.  

Comportamiento a seguir durante viajes y vacaciones escolares

Es posible que algunas personas, sobre todo las que no aún no están totalmente vacunadas, tengan un mayor riesgo de contagiarse del COVID-19 cuando estén de viaje Esto se debe a que a menudo se viaja en vehículos atestados de gente o en espacios reducidos, en los que puede darse un número elevado de contactos estrechos con distintos individuos cuyo estado de vacunación se desconoce.

En tales circunstancias, recomendamos el mismo esquema de estrategias paliativas que se utilizan en viajes escolares, especialmente para aquellos que todavía no se han vacunado por completo.

Se aconseja que cualquier individuo (a partir de los dos años de edad) lleve puesto tapabocas; por orden federal, el uso del mismo es obligatorio tanto en transportes públicos como en núcleos de transporte público.

Debemos instar a las familias y al personal escolar a que se vacunen antes de viajar y a que utilicen un esquema de estrategias paliativas para mantenerse seguro. Después de regresar, los estudiantes y el personal deben estar atentos a la aparición de síntomas y hacerse la prueba de detección si fuere necesario. 

Para obtener más información o si tiene preguntas sobre directrices para la escuela,

comuníquese con CDPHE_COVID_School_Childcare@state.co.us o escanee abajo con un lector de códigos QR. 

Qr code

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